Memoria
Para
personas con poca capacidad para prestar atención como pueden ser
en algunos casos los índigos, tener una buena memoria es de mucha
ayuda. En el colegio, en casa, en nuestra vida diaria, las situaciones
cotidianas nos fuerzan a tener memoria.
asistimos a clase y se nos enseña de una forma plana, la cual no nos
ayuda mucho a retener el conocimiento, o cuando asistimos a una conferencia
y el orador habla de una forma monótona sin provocar imágenes o sentimientos,
seguramente al día siguiente no recordamos ni una pequeña parte de
esa clase o charla.
Para muchos de nosotros es mas fácil recordar un hecho que es extravagante,
bullicioso o lleno de colorido que una clase o conversación rutinaria.
Incluso aunque hayan pasado muchos años recordamos situaciones por
el olor o por que lo ridículo que era o por la vestimenta que era
"tan especial".
Muchas veces se nos pide que sepamos muchas cosas de memoria o que
recordemos una gran cantidad de números de teléfono y a veces es difícil.
¿Cómo hacer entonces para que un niño o adulto con poca capacidad
de atención recuerde cosas?
Se pueden aplicar técnicas de memorización al aprendizaje que sean
llenas de color y fuerza para facilitar la asimilación. Siendo incluidas
en el aprendizaje de una forma sencilla ayudan a que la persona aprenda
de una forma rápida y efectiva.
Al explicar una lección provocamos al alumno con imágenes o sentimientos
que despiertan su imaginación, pudiendo utilizar fotografías, dibujos,
música, movimiento, teatro, cuentos, etc.. Cuanto mas viva sea, mas
fácilmente se recordará posteriormente.
EJERCICIO
En
la vida diaria de un Índigo, dentro de las actividades que realizamos,
tendríamos que incluir un poco de ejercicio para hacer algo con la
energía sobrante que muchas veces no nos deja ni dormir.
Si practicamos un deporte o gimnasia conseguiremos hacer algo con
parte de esa energía y si lo que practicamos es un Arte Marcial como
Judo y Karate, o alguna disciplina como Yoga o Tai-Chi además aprenderemos
a focalizar y controlar nuestra energía.
Todo esto lo puede hacer el niño desde una edad temprana, siempre
que esté dispuesto a practicarlo y no sea una imposición, solo tienes
que explicarles los cambios que podrían experimentar en su vida si
controlaran y focalizaran su energía (dormir y comer mejor, tranquilidad,
mejor relación con los demás, etc)
RELAJACION
Situaciones
tensas, altercados, discusiones, palabras sacadas de contexto. Son
situaciones que nos suceden a menudo, tanto en la escuela, en casa
y el trabajo.
Estamos a cargo de la educación de los niños y muchas veces tanto
ellos como nosotros necesitamos unos momentos de relajación.
Muchas son las personas que creen que para conseguir un estado de
relajación tenemos que dedicar mucho tiempo. Pero en realidad con
unos pocos minutos tenemos suficiente para volver a un estado de Paz
y Armonía.
Simplemente concéntrate y sigue el ritmo de tu respiración durante
unos minutos, verás que con dos o tres minutos unas cuantas veces
al día es suficiente.
Con
los niños tenemos que actuar de una forma que les trasmitamos ese
estado de relajación, sino podemos hacer algunos ejercicios con ellos.
Tienes que hacerlos cuando su nivel de energía no sea muy alto para
que tengan mas nivel de concentración.
Si
pones de vez en cuando una música relajante para crear una atmósfera,
y les dices que la sigan con su imaginación, pudiéndoles guiar con
una pequeña historia o cuento.