Viernes 14 de Julio, 2006


Consulta todas las ediciones

 


Una Tarde de Sabado
por José Manuel Piedrafita Moreno


Cuando me invitaron a pasar una tarde, "disfrutando" de un de un festival de Artes escénicas, interpretado por discapacitados psíquicos, la idea no me hizo mucha ilusión pues pensé en un grupo de gente detrás de otro haciendo cosas; en fin, que me aburriría.
Fui al evento guiado por mi intuición y ¡que grata fue la sorpresa!, pues todo fue muy diferente de lo que yo había pensado. Disfruté como no lo había hecho en mucho tiempo.

Salió el primer Grupo, haciendo teatro de Praga. La magia estaba solo empezando. La atmósfera era increíble, solo estaba la historia, que contada de una forma sencilla y muy imaginativa me trasportó a otro mundo, el de los Sentimientos Puros, en ese momento me di cuenta que estas personas, las cuales tienen un nivel de consciencia diferente al nuestro, eran las mas felices del universo, pues simplemente vivían el momento y se dedicaban completamente a SER, sin importarles nada mas. Y hacían su Misión a la perfección, pues despertaban las Consciencias de aquellos alrededor suyo por el hecho de estar en su entorno. Volviendo a la historia, estaba disfrutando de algo, que si lo hubiera hecho otro tipo de gente sin esos sentimientos, no hubiera tenido ningún sentido. Pues todos los que actuaban, lo hacían desde el Corazón.
Sus interpretaciones, desde nuestro punto de vista, estaban lejos de "nuestra perfección" pero ellos me hicieron comprender que su pureza de sentimientos era infinitamente mejor que la perfección material.
Los grupos se iban sucediendo y yo me estaba sumergiendo en un mundo de Amor y Fantasía, sacado de los cuentos y fábulas que solía vivir de niño. Le empecé a dar valor a lo que realmente tenía valor y no me dejaba llevar por los valores que aprendí de la sociedad, pues sus valores estaban basados en SER, solamente SER.
Con las imágenes y los sentimientos que ellos proyectaban, mi mente empezaba a funcionar de una manera diferente, como si estuviera volviendo a ser un niño.
Quizás el mejor regalo de la noche fue ver sus ojos, observar sus miradas, el hecho de ver tanta pureza junta y dar gracias a Dios por el maravilloso regalo que me había hecho por llevarme esa tarde a ver ese Festival.
¡Cuantos Ángeles hay a nuestro alrededor! ¡Y que bellos que son!

                     Un Saludo con Amor


                                  José Manuel Piedrafita Moreno


Este articulo lo escribi hace unos 6 años y hoy me he vuelto a encontrar con dos de esos angeles que me han recordado lo bello que es vivir el presente sin preocuparse de nada y sin los prejuicios que vivimos a diario. Por eso doy gracias a Dios por tan bello regalo.

 

 


Educacion a Distancia http://www.campus3deducacion.com/

Programa de Innovación Pedagógica , Concentración, Atención y Tranquilidad  desde la Infancia